Ciudades en Insurrección.Oaxaca 2006/Atenas 2008

Nos complace compartir con ustedes este título de Katerina Nasioka (2014), el cual ganó el Premio Cátedra Jorge Alonso 2014; título que puede descargarse en formato PDF en el siguiente link: ciudades-en-insurrecioiin_web

«Seguro que hay varias maneras de describir un acontecimiento de ruptura. Una de éstas es mantenerse en el papel del escritor, quien desde una posición “neutral” hace un registro estéril de los hechos, sin sabor. Si alguien está buscando este tipo de escritura, no la encontrará en este libro. Katerina Nasioka examina las revueltas en Atenas y Oaxaca desde un punto de vista crítico. Como acontecimientos locales que, sin embargo, sobrepasan sus fronteras. Desde el punto de vista de los sujetos que bailan las melodías y los ritmos de las llamas insurreccionales contra el eco monótono del tiempo-reloj capitalista… ¿Cómo se inscribe la dinámica insurreccional en el ámbito urbano? Si el espacio-temporalidad de la ciudad está estructurado para el flujo plano de las mercancías, la rebelión emerge bajo la forma de una “crisis como posibilidad”, como una ruptura de la relación establecida. Aparece como aterritorialidad, en cuya trama utópica los sujetos tejen su irrupción creativa contra la perspectiva dominante del espacio temporalidad capitalista. Ocupaciones, barricadas y otras formas de lucha, que emergen durante la rebeldía, aparecen como grietas en el continuum capitalista, posibilidad inherente de una organización diferente del hacer humano. (del Prólogo por Panagiotis Doulos)»

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In… Trascendentes!

VOLVIENDO AL CAMINO DE REFLEXIÓN ACERCA DE UNA“ECO-SOCIOLOGÍA”

Por Pedro F. Hernández Ornelas

Profesor-Investigador, ICSyH-UAP

Volviendo al camino de reflexión acerca de la Sociología y el medio ambiente, lo que llamo una “Eco-Sociología”, debemos reconocer que el terreno de primer encuentro con lo que sea su problemática está demarcado –como territorio de trabajo mayor– por las premisas elementales y comunes de la sociología. Fundamentalmente, por las relaciones “sociales”: las del ser humano con los demás congéneres y con los elementos de la naturaleza.

Examinando las relaciones sociales -encontramos que el núcleo de la llamada sociología–, los orígenes de la relación social y su praxis:  la acción social, unidas a la crítica de su estructura y composición de elementos. Junto a eso, el quehacer de la mente humana -que nunca está sin el corazón y sus sentimientos- en la búsqueda de los supuestos y condicionamientos (la epistemología y la metafísica)  que hacen posible esa tarea… el camino mismo a la verdad; aquella verdad accesible al humano.

Como estudioso de la conducta (del ser humano) siempre me ha fascinado su despertar y su condición. La vida de toda persona se revela en actos; ellos, a su vez, reflejan una espiritualidad; la espiritualidad de cada uno de nosotros. ¿Qué es ella? Pienso que la espiritualidad es la manera en la cual cada uno de los seres humanos caminamos por el sendero de nuestro destino a lo largo el tiempo, mostrando a las comunidades de nuestro entorno, (voluntaria e involuntariamente) nuestras preferencias y relaciones en el mundo; el mundo de la naturaleza y el mundo del espíritu.

Ese mundo infinito tiene parcelas en número desconocido. Es ante todo y en su mayor parte, el territorio del “ser” desconocido, inasible, incomprensible en su profundidad, pero siempre cargado de una atracción que no podemos evitar ni esconder… irremediablemente, la capacidad de reflexionar, de preguntarnos por el “ser” y su “por qué”?, ¡es una ventana abierta al Infinito!

En “nuestro mundo”, el de cada persona, la orientación o preferencia personal por la búsqueda de la verdad, de manera profunda y al servicio del bien común,  es el hábitat de la espiritualidad de un académico y de todo científico. En ese camino, la brújula de orientación marca siempre nuestro compromiso mayor de toda persona. Con más razón, de todo universitario: la honestidad de la información encontrada y su transmisión desinteresada. Ese compromiso es liberador, revolucionario frente a todos aquellos que pretenden usurpar el poder de la verdad para violentar la existencia del ser humano…  y por ende, a todos aquellos que quieren aprovecharse del conocimiento para sojuzgar el mundo.

Nuestra mente y corazón, siempre acompañadas de la voluntad y el afecto, viven siempre como conciencia, plena conciencia. Ella es nuestro “ser en el tiempo”(Marx) que se revela siempre con una luz inocultable: la responsabilidad. La conciencia no tiene dos momentos en su origen: ser (y estar) consciente es ser humano. Y ser responsable de mi ser (personal y relacionado con otros seres) es igualmente ser humano. Su patria cósmica, el territorio de existencia del ser humano en el tiempo es la espiritualidad, la de cada uno, nuestra espiritualidad, en todo terreno de actividad. El único suelo del espíritu humano: allí donde siempre habrá el oxígeno de las relaciones (con otros humanos y con la Naturaleza) que son simplemente nuestra vida, la vida humana. En cierto modo, podemos decir que la materia misma cobra su sentido pleno, su significación para el “saber humano” en el terreno del espíritu, porque la energía del universo alberga materia y espíritu.